Santos Ramírez es presidente de YPFB desde marzo, parece que es joda no?, no se si dan ganas de reír o de llorar... cuando le preguntaron si no eran necesarios conocimientos técnicos para ser presidente de YPFB respondió esto, agárrense por favor,:“No quiero presumir de egolatría, pero no sé quién habrá conocido mejor que nosotros lo que hemos hecho muy rápidamente, hacer gestar la ley (de Hidrocarburos) y hacerla nacer frente a los que en ese momento se oponían”, eso quiere decir que si uno es diputado y apoya una ley de urbanismo, automáticamente está totalmente calificado para ser decano de arquitectura de la gabriel, o para ponerlo más claro si apoyo una ley que despenalice la prostitución me convierto ya mismo en una p...????
El 17 de mayo de 2008, Santos Ramírez anunció que despedirá a todas las personas que ganen más de US$ 10.000 de las empresas petroleras nacionalizadas, a un impertinente periodista se le ocurrió preguntarle si esta medida no violaba el decreto supremo Nº 29538 (firmado por Evo Morales y secuaces) que garantiza la continuidad laboral de TODOS los empleados de dichas empresas, el ex senador aclaró que el decreto "es para los trabajadores, no para los ejecutivos"; les juro que leo y releo el decreto y no encuentro que nuestro gobierno se haya atrevido a establecer positivamente en un decreto que los "ejecutivos" no son trabajadores (tampoco nos extrañaría mucho, viniendo de quienes viene ¿no?).
Ahora bien, hay que confesar que mas de uno sentirá el regocijo de pensar que esos "ejecutivos" que ganaban tanto van a quedar en el desempleo y que probablemente tendrán que caer en la (tu, mi) realidad y volver a comprar en los pozos y vacacionar en San Javier, Cochabamba, Samaipata, en fin; obviamente en caso de ser extranjeros todo esto se reemplaza con volver a los cuarteles generales del mal de la respectiva transnacional, para que le asignen a otro país tercermundista al cual le pueda seguir chupando la sangre. (no creo que esto sea tan así, pero a estas alturas no podrás convencer a practicamente ningún boliviano de lo contrario, el mito ideológico ha sido implantado en el inconsciente colectivo.)
¿A qué se debe esta determinación del gobierno?. A mi se me ocurren varias alternativas, la primera sería que el presidente de YPFB y sus asesores han determinado que es ineficiente pagar esa cantidad a los ejecutivos de las empresas y que éstas pueden ser dirigidas eficientemente por personas que trabajen por un salario menor, aumentando de esta forma los beneficios de las empresas y del estado boliviano, la segunda es que la decisión fue tomada en base a un criterio de equidad, es decir en un país donde existen muchas personas que viven en la pobreza, nuestro gobierno está dispuesto a renunciar a cierto grado de eficiencia en la dirección de las empresas estatales, o lo que es igual menos beneficios para obtener menor desigualdad entre los salarios de los bolivianos, y en tercer lugar que fue simplemente una decisión destinada a crear puestos para ser llenados con compañeros fieles a los "movimientos sociales" y simplemente favorecerlos sin ningún miramiento de equidad y mucho menos de eficiencia. En mi opinión la razón puede ser explicada por quizás un poco de la segunda posibilidad y mucho de la tercera.
En cualquier curso básico de microeconomía te explicarán que el salario de un trabajador está determinado por la producción marginal que éste genere a una empresa. Entonces quizás no sea tan buena idea despedir a todos los de mayor salario en una empresa, ya que es probable que estos sean los que produzcan más. Ahora bien, esto de despedir a los más productivos es un error en el entendido que el objetivo que persigamos es maximizar los beneficios de la empresa. Las preguntas que debemos plantearnos son: ¿qué maximiza Santos Ramírez?, ¿qué maximixarán los que ocupen los puestos que dejarán los que ganaban mucho?, ¿qué tipo de incentivos tienen?, ¿existirán despidos por una pobre producción en el nuevo YPFB?
Santos Ramírez es un ex maestro rural, egresado de la carrera de derecho, ex sindicalista, ex político municipal, ex senador, sus incentivos serán claramente a utilizar los recursos de YPFB para maximizar sus votos, probablemente mediante la realización de medidas de carácter "miope", sin establecer objetivos a largo plazo para la empresa; estas medidas sin duda beneficiarán a algunos bolivianos, a los que les "toque". Si construyen un ducto hasta San Ignacio de Moxos yo creo que a más de una de mis tías que ahí residen se les podría ocurrir votar por el MAS en las próximas elecciones, pero probablemente no es la inversión más eficiente que podría hacer YPFB.
Los nuevos empleados que entrarán a YPFB a reemplazar a los que ganaban mucho, no tienen mayores incentivos que maximizar su poder dentro de la organización, tratar de controlar el mayor número de empleados, la mayor cantidad de presupuesto, no tendrían mayor incentivo en aumentar la productividad de la empresa, tampoco tendrían demasiado temor al despido dado que no es nada claro que si disminuye la productividad de la empresa o si son sorprendidos en actos de corrupción sean destituidos o castigados de alguna forma, el mayor ejemplo de esto es el ex presidente de YPFB Guillermo Aruquipa, quien tuvo que renunciar a la presidencia de la institución ante denuncias de nepotismo, irregularidades en la contratación de técnicos e improvisación de personal en los cargos jerárquicos y posteriormente en lugar de ser investigado por las denuncias que fueron vertidas en su contra, fue premiado con la vicepresidencia de operaciones de la empresa.
En fin, este es el escenario en el cual comienza YPFB después de la nacionalización, ¿qué pasará al final?, citando a Los Rodrigues: "el tiempo lo dirá", pero por ahora ¡qué se jodan los despedidos por haber estado ganando tanto! (¿no nos estaremos jodiendo nosotros?).