¿El fin “revolucionario” justifica los medios?
Lecciones del Holodomor para “Oligarcas”.
Entre los años 1932 y 1933, murieron en Ucrania alrededor de 3,5 millones de personas [otros estudios estiman cifras mucho mayores de hasta 10 millones o más]. Estas personas murieron por que no había comida, murieron de hambre. En 1933 la cosecha de granos en Ucrania, - el granero de Europa-, produjo lo suficiente como para alimentar dos veces su población. ¿Entonces que causó todas estas muertes?
La respuesta es una palabra que le sonará extraña al igual como me sonó a mi la primera vez que la oí, “Holodomor”, en Ucraniano “morir por hambre”, éstas personas murieron como consecuencia de una hambruna artificial, causada por el régimen totalitario de Stalin para amedrentar y dominar a los nacionalistas Ucranianos.
El pueblo Ucraniano sufrió 200 años de dominación zarista, al llegar en 1917 la revolución bolchevique, los ucranianos imaginaron mejores días y rápidamente surgieron grupos nacionalistas. Su alegría no duro mucho, un tiempo después un Lenin ya reorganizado se propuso reclamar para su régimen las fértiles tierras de Ucrania.
En 1924 Stalin toma el poder del régimen comunista soviético; éste consideró que el espíritu nacionalista de los ucranianos era una amenaza para su régimen. Esto lo llevó a iniciar una serie de políticas basadas en el terror para amedrentar a los nacionalistas ucranianos.
La primera medida fue la detención y en muchos casos fusilamientos de los intelectuales nacionalistas ucranianos, artistas, científicos, políticos murieron tildados de “agentes contra-revolucionarios”. La segunda medida importante fue la implementación de la “Colectivización” de la tierra, expropiando de esta manera las tierras de los Kulacs [propietarios de más de 10 has].
Las tierras de los Kulacs y todas sus pertenencias fueron confiscadas por el régimen a medida que Stalin iba aumentando la cuota de exportación de granos. El aumento de la cuota de exportación causo que no solo los kulacs sino los campesinos se opongan violentamente al proceso de colectivización, llegando incluso a echar sal a las tierras para inutilizarlas. En respuesta a esto Stalin envió miembros de choque del partido comunista y a el ejercito rojo a obligar a ejecutar la colectivización, deportando y fusilando a miles.
En el otoño de 1932 Stalin decidió dar una lección a los Kulacs y a los campesinos revelados, con el fin de aplastar toda la resistencia contra el régimen y ampliar el control sobre campesinos, las autoridades tomaron decisiones y medidas para generar una hambruna generalizada y artificial.
La hambruna fue generada aumentando la exigencia de los granos para la exportación, hasta que literalmente no hubo nada que comer en Ucrania, esto fue complementado con la militarización del país y las fronteras para evitar la salida y la ayuda internacional. El régimen Stalinista mató a millones de personas de hambre, en un país que producía el doble de lo necesario para alimentar a sus habitantes, millones de mujeres, hombres y niños llegaron a extremos tales como alimentarse de mascotas o hasta ratas para tratar de sobrevivir.
Este post tiene dos objetivos, primero que se conozca el hecho y se recuerde a las víctimas del Holodomor y segundo denunciar a los extremos a los que un régimen absolutista “revolucionario” es capaz de alcanzar para imponer su ideología inflexible. El régimen soviético vio a los Kulacs nacionalistas ucranianos como un obstáculo al desarrollo del fin soviético y decidió acabarlos, la estrategia fue atacar a su sistema de producción, matarlos de hambre, eliminarlos como clase; comenzó asesinando y deportando a los intelectuales a los que se podrían oponer a su revolución comunista, a los que contaban con la educación y los recursos para oponerse a ellos; haciendo eso se asegura la displicencia y lealtad del pueblo, aunque sea de los sobrevivientes.
Salvando las diferencias, la estrategia de los “revolucionarios” totalitarios rusos de principios del siglo XX, no dista mucho de la estrategia de otra “revolución” con fines totalitarios boliviana del siglo XXI. Los kulacs –“oligarcas”- bolivianos del siglo XXI también dependen de la tierra además de los granos y de la soya, se les denomina peyorativamente “oligarcas” y se los acusa de ser “contra –revolucionarios”.
Evo Morales está utilizando la misma estrategia que Stalin utilizó contra los nacionalistas Ucranianos, está atacando el sistema productivo de los departamentos autonómicos. El peso político de una región está directamente relacionado a su importancia económica. Los departamentos autonómicos se constituyen en una oposición fuerte en Bolivia debido a su riqueza económica. Evo Morales comprende esto, por eso ataca a los sectores productivos más importantes de estos departamentos: la agricultura, la agropecuaria y los hidrocarburos.
Evo Morales ataca continuamente a los departamentos autonómicos con diversas medidas dirigidas a disminuir su poder como grupo opositor, el ataque ha tenido tres frentes principales: reforma agraria, ataque a las exportaciones y modificación de la distribución de las regalías e impuestos petroleros.
La reforma agraria impulsada por Evo Morales al contrario de tratar de buscar una administración eficiente del recurso tierra, evitando las tenencias improductivas, ha tenido un claro matiz revanchista en contra de los “oligarcas”.
Por otra parte, la prohibición de las exportaciones es un medio de reducir la riqueza de los mayores productores de los departamentos autonomistas, los agricultores, esto es un ataque directo a su sistema de producción, acabando con su fuente de riqueza se puede obtener una mejor aceptación del régimen a la revolución, sin recursos económicos los “oligarcas” no son un enemigo digno de los revolucionarios del MAS, ¿quién estará dispuesto a luchar contra el régimen si tiene hambre?
A la vez, cambiando el sistema de reparto de los impuestos hidrocarburíferos se ha mermado en gran manera de recursos a las regiones “oligarcas” del país.
Los tiempos y lugares son diferentes, en la Sudamérica del siglo XXI es prácticamente imposible matar de hambre a una región determinada para buscar su displicencia política, sin embargo no es necesario que los “oligarcas” mueran de hambre, es suficiente atacar su sistema de producción de riqueza, acabarlos económicamente, en fin, acabarlos como clase.
El Gobierno ha demostrado a los extremos que puede llegar, la demagogia, el resentimiento y la corrupción han llegado a niveles insospechados, además del crecimiento de la siempre injusta inflación; esto añadido a que contamos con una oposición nacional irresponsable que pone por delante su protagonismo político encima que el bienestar del país. Todo esto pinta un panorama negro para nuestro país.
Santa Cruz ha asumido la responsabilidad de liderar la única oposición con la suficiente moral y fuerza como para enfrentar al “Leviatán” que es el Gobierno Nacional y eso lo pone en el ojo de la mira del terrorismo de Estado. Un grafiti cruceño dice que: ¡Chávez hace lo que le da la gana, porque allá no hay cambas!, el pueblo cruceño estará listo.